Lección 8 · Curso del Pato
Las señas y el compañero
En el 2 contra 2 la mano es de la pareja: lo que dice el compañero es información, y cualquiera de los dos responde a la apuesta.
La mano es de la pareja
En el 2 contra 2 vos y tu compañero se sientan enfrentados y comparten la mano: alcanza con que UNO de los dos gane la ronda. Por eso lo que dice el compañero vale tanto como tu carta. En esta mesa las señas son públicas: las frases y figuritas que ve todo el mundo. «¡Tengo el zap!» quiere decir que el compañero tiene la manilla más alta de la mano. El apodo viene de las manillas fijas del Mineiro —zap (4 de bastos), copas (7 de copas), espadão (as de espadas) y pica-fumo (7 de oros)—, y en el Paulista, donde la vuelta cambia las manillas en cada mano, quedó como la forma corta de decir «tengo la más alta de esta mano». Otra regla que cambia todo: cuando la apuesta llega a tu pareja, cualquiera de los dos puede responder, y vale la primera respuesta. Así que, si tu compañero canta truco, ellos suben y la decisión te cae a vos, decidís con lo que sabés de la pareja, no solo de tu mano.
El compañero con el zap
Tu compañero avisó: «¡Tengo el zap!». El rival canta truco. Vos tenés 5, 6 y 7. ¿Qué hacés?
Él canta, ellos suben, vos respondés
Paulista, salió el 3 de oros: las manillas son los 4, y el zap, el 4 de bastos, es la carta más alta del juego. Tenés 5, 6 y 7: nada. Jugá una carta y prestá atención al compañero. Si él avisa y canta truco, y los rivales suben a 6, la respuesta es tuya o de él: vale la primera.
Quién responde
Tu compañero cantó truco y los rivales subieron a 6. ¿Quién responde al seis?